Unión de brechas generacionales

La convivencia entre diversas generaciones que integran un equipo de trabajo en una organización es un reto que se vive a diario. La mayoría de los autores coinciden en cuatro generaciones existentes: tradicionales, baby boom, generación X y generación Y.

Pertenecer a una generación, además de coincidir en el periodo de nacimiento, implica compartir experiencias históricas y socioculturales que hacen resaltar características distintivas en actitud, comportamiento y valores.

Es por eso que las actitudes y estilos de vida  pueden variar de acuerdo a la generación a la que se pertenece. En el ámbito laboral hay un criterio de ética profesional y estilo de liderazgo característico de cada generación, así como la importancia que se le da a la jerarquía y las recompensas más valoradas dependen de quien lo práctica. No es sencillo compartir tiempo y espacio con una infinidad de

personalidades, y cuando la edad varía es aún más complicado.

Los autores señalan que los tradicionales se destacan por ser personas trabajadoras que esperan como recompensa prioritaria el salario, los baby boom en cambio tiene una actitud optimista pero desafiante, y esperan una gratificación por su esfuerzo a largo plazo.

La Generación X tiende al aprovechamiento de la tecnología y un estilo de trabajo individualista. Mientras que la Generación Y,  son personas realistas, orientados a resultados, pero requieren  una retroalimentación constante.

Se dice que la clave para lograr una convivencia saludable y que esté a favor del éxito organizacional es un liderazgo que integre y saque provecho de las diferencias de cada generación.

¿Cómo se logra?

Una convivencia positiva entre generaciones es posible con el aprovechamiento de las capacidades individuales y el respeto a la misión de cada miembro dentro del equipo. Se recomienda fomentar la colaboración y el trabajo en equipo, donde no predominen los prejuicios generacionales.

Además, es importante que exista apertura al cambio, y en el proceso de contratación considerar no solo el conocimiento y experiencia, sino la colocación del personal en la posición donde se aprecien las tareas, no sólo porque saben hacerlo, sino porque lo disfrutan.

Se sugiere dedicar un momento para comprender las necesidades y expectativas de cada miembro del equipo. Recordar que existen características y valores que permiten disminuir la brecha y hacer posible la unión de esfuerzos hacia a la meta empresarial.

¿Qué nos une?

Pese a todo aquello que nos puede dividir, existen herramientas que hacen posible la unión.

Horarios en común: La jornada laboral es tiempo y espacio que se comparte con los compañeros de trabajo, por lo tanto, es una experiencia de vida en común, la cual da pie a la convivencia y permite el desarrollo de habilidades a la par en un mismo horario.

Tareas en común: Las actividades realizadas van dirigidas hacia un mismo objetivo empresarial, y por ende, el espíritu colaborativo es una constante en el ámbito laboral independientemente de la edad del trabajador.

Compromiso personal y profesional: Estar en una empresa implica compartir con los compañeros el compromiso con la meta empresarial, pero además, existe un compromiso individual, todo colaborador busca la aplicación y desarrollo de sus conocimientos y habilidades, lo cual le permita el crecimiento personal y profesional.

Empatía: Se refiere al interés de comprender al colaborador, independientemente de la generación a la que pertenezca, en muchas ocasiones con una breve conversación estamos practicando la empatía sin darnos cuenta, pues como se mencionó en el primer punto, al compartir tiempo y espacio ya se está compartiendo una experiencia, dando pie a muchos temas de conversación en común.

Como seres humanos somos conscientes del avance y los cambios necesarios en el funcionamiento de la sociedad, esto implica la presencia de diversas generaciones a lo largo de la historia. Sin embargo, la misión de cada persona activa laboralmente, en la mayoría de los casos, siempre va tener algo en común: lograr una satisfacción personal. Esto permite la existencia de temas y actividades en común que hacen posible la unión de las diversas generaciones.

Para finalizar, comparto una frase que nos hará reflexionar un poco acerca del tema:

 “La sociedad moderna olvida que el mundo no es propiedad de una única generación.” Yo digo que quizá lo más importante es recalcar que no importa la edad que tengamos o la generación a la que pertenezcamos, es la empatía que mostremos hacia los demás, la actitud que tomemos hacia el cambio y nuestra capacidad de adaptación lo que definirá nuestro éxito tanto personal como profesional.”

  • Oskar Kokoschka (Pintor y poeta de origen australiano)

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